Acerca de

«Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos o les cobran precios altísimos. Los cronopios no se desaniman porque creen firmemente que estas cosas les ocurren a todos, y a la hora de dormir se dicen unos a otros: «La hermosa ciudad, la hermosísima ciudad». Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios.»

«Viajes» en ‘Historias de cronopios y de famas’  de Julio Cortázar

Así como los Cronopios somos nosotros; perdemos vuelos, llegamos tarde o con el tiempo justo, llueve a cántaros y no tenemos paraguas, tomamos taxis inecesarios y caminamos más de lo necesario, nos perdemos, hablamos con extraños, pedimos ayuda, nos colamos en algún que otro transporte público, y así conocemos el mundo.

Bienvenidos a nuestro blog, que a ustedes leerlo les produzca el mismo placer que a nosotros hacerlo.

Brian y Camila

Buenos Aires.